Abecedario de la libertad, por Juan Cruz

Pedro Almodóvar
Despuntaba la Transición y estábamos en casa de los Fajardo (el pintor, José Luis, su mujer, Piluca Navarro). Por allí había un muchacho sumamente inquieto, y listo, que jugaba con todo y del que los que lo conocían decían que iba a ser quien luego sería. Me impresionó de él la vitalidad, el cuidado con el que hacía las cosas, su risa de muchacho introvertido que no se atrevía a decir todo lo que llevaba dentro; era un torbellino. Recuerdo que jugaba con los niños que había en la casa, y que no se sentaba nunca en un sitio, sino que iba de un lugar al otro de aquel salón blanco del piso; comía espagueti sobre sus rodillas, y de vez en cuando hacía preguntas como si estuviera debajo de ese piso de los Fajardo donde estaban aún reunidos los padres de la Transición, en el despacho de Gregorio Peces Barba. Por así decirlo, ese rectángulo urbano en el que coexistían la Justicia, el bar Oliver, el Gades, el Gijón, la Castellana en la que Javier Marías hacía volantines ante Benet y Hortelano, significaba la capital de la noche de Madrid que se abría a una España distinta.

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http://cultura.elpais.com/cultura/2015/10/28/actualidad/1446061105_492192.html

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