Contra la grasa, por Martín Caparrós

El problema es que tenemos cuerpos de hace millones de años. Somos arcaicos: nuestro organismo cambia mucho más lento que el modo en que lo usamos. La grasa –sin ir más lejos– fue, en el principio, una gran ventaja evolutiva: su capacidad de almacenar energía hizo que aquellos hombres primitivos –más primitivos todavía– pudieran soportar temporadas de escasez y seguir vivos, y así empezaron por inventarse dioses y terminaron por inventar el chupachús. La grasa nos trajo hasta aquí: gracias a la grasa somos, contra la grasa vivimos en cruzada.

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http://http://elpais.com/elpais/2015/11/16/eps/1447667753_271722.html

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