Hay que leer a Thoreau

En estos tiempos de fragilidad, de Gobierno en el aire, de incertidumbre a la española, se hace necesario regresar a la reflexión, al cobijo de las palabras, a la acaricia del lenguaje, a la libertad de pensamiento, al pensamiento político y salvaje de Henry David Thoreau (Massachusetts, 1817-1862). “En toda mi vida nadie me ha molestado, salvo las personas que representan el Estado”, exclama en uno de sus artículos.

Precisamente con el artículo ‘El pensamiento salvaje’ inicia su libro ‘Ensayos bárbaros’ el escritor Jordi Soler, una obra que publicamos hace unos meses y que forman parte de nuestro catálogo editorial, que pronto tendrá nuevo libro: ‘El arte de perder’, de Scott Fitzgerald, sobre las cartas remitidas por el escritor americano a su amada Zelda, a editores, amigos, escritores… Pues bien, centrándonos en Thoreau y lo que Jordi Soler escribe sobre este ensayista, que también fue naturalista, filósofo, agrimensor o fabricante de lápices, leemos:

“Thoreau se negó a seguir pagando impuestos porque había dos situaciones, en las que estaba involucrada la Hacienda pública, que le parecían execrables: una era la esclavitud y otra la guerra de Estados Unidos, su país, contra México. Esta complicada posición frente al poder, le costé una breve pena de cárcel y lo envió directamente a escribir su impagable ensayo Civil Disobedience (1849), que lo sitúa como uno de los precursores de eso, de la desobediencia civil (…)!

Si quieres leer este libro, puedes adquirirlo en:

http://circulodetiza.es/autores-2/soler-jordi/

 

FacebookTwitterWhatsAppShare
Utilizamos cookies propias necesarias para el funcionamiento de esta web y de terceros para mejorar nuestros servicios de análisis con Google Analytics. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información en Política de cookies. ACEPTAR
Aviso de cookies