Hipótesis

Hay lugares de los que salgo de pronto corriendo. Son lugares que me hieren inesperadamente. Unas veces más que otra. Es un olor o una sensación que se abalanza sobre mí y me aprieta el presente. Me lo asfixia.

Cuando noto a mi lado palpitar la felicidad de las cosas que fueron, que se perdieron una noche o una tarde brumosa donde sonreíamos, donde todo estaba intacto como de estrenarse, me invento rápido un punto de fuga y salgo a la calle larga de lo incierto, me pierdo por debajo de tierra como un golem checo y gordo, un golem de materia kafkiana.

Mientras escapo de mí mismo, porque uno es siempre su principal enemigo, voy construyendo hipótesis sobre libros que me gustaría un día escribir y guardar en un cajón, meterlos ahí y dejar reposar la escritura, para que un día, cuando la haga literatura, cuando del cajón secreto pase a los ojos de alguien en un metro o en una habitación de apartamento donde cruje el mar en los cristales, diga más cosas de mí de las que yo pudiera decir ahora, de las que yo pudiera narrar en primera o en tercera persona.

“Para ser escritor hay que aprender a mirarse desde fuera, ver la ciudad como si fuese la primera vez, vivificando el espacio, hacer hipótesis sobre las vidas imaginarias de transeúntes o pasajeros de un autobús”, escribe Dorothea Brande, en ‘Para ser escritor’, un libro al que vuelvo siempre, como el que regresa a una ciudad reconocible, una ciudad que no es la tuya pero como si lo fuera, una ciudad donde emergen a cada paso las dudas, las certezas y las hipótesis.

Puedes adquirir el libro de Brande en:
http://circulodetiza.es/autores-2/

FacebookTwitterWhatsAppShare
Utilizamos cookies propias necesarias para el funcionamiento de esta web y de terceros para mejorar nuestros servicios de análisis con Google Analytics. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información en Política de cookies. ACEPTAR