La furia de leer

Todo está en vías de extinción. El diálogo. La política. La poesía. Y el amor. Todo está apagándose, perdiendo su brillo, su hilo de luz. Y mientras todo se acaba, mientras que todo alcanza su preciso crepúsculo, la última estrofa de la canción, yo me siento aquí, en este balcón frente a lo sencillo, frente al aire que deja en suspensión el mundo y la cicatriz de los árboles. El funambulismo de los pájaros por los cables pelados. Me lo quitarán todo: la ropa, el coche antiguo, la diéresis de la cigüeña, la voz…todo me lo quitarán menos las ganas de leer. Me quitarán las vistas, el mar, el olor imposible del café, todo me lo quitarán menos la furia de leer.

“Me limito a recordar una obviedad fundamental: los libros son contagiosos. Pero para sufrir el contagio hace falta leerlos con pasión y, digámoslo también así, con cierta predisposición ingenua. Sin ser Don Quijote ni Enma Bovary, llevados por el mal camino debido al heroísmo caballeresco o al amor romántico, todo lector apasionado (no solo de novelas) hace que sus lecturas predilectas formen parte de la construcción de su identidad. La lectura permite establecer vías de comunicación entre el yo profundo -con su caos- y el yo social que debe enfrentarse a las normas del mundo”, escribe Alfonso Berardinelli en ‘Leer es un riesgo’.

Me quitarán las ganas de escribir. Mi yo social. Mi yo que los demás conocen sin conocerme. Y moriré leyendo, de contagio, de pasión por una hoja con letras como hormigas, moriré por un puñado de líneas ardiéndome con dulzura alrededor de los ojos.

Puedes adquirir ‘Leer es un riesgo’ en la siguiente dirección:

https://circulodetiza.es/shop/leer-es-un-riesgo/

FacebookTwitterWhatsAppShare
Utilizamos cookies propias necesarias para el funcionamiento de esta web y de terceros para mejorar nuestros servicios de análisis con Google Analytics. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información en Política de cookies. ACEPTAR
Aviso de cookies