Umbral y los jóvenes

“Los jóvenes, que no tienen un duro, tienen nada menos que el tiempo, la posteridad, son la justicia de los siglos, el veredicto de lo porvenir, y por eso cuando nos cruzamos con un joven por la calle, bajamos la vista: ¿qué pensará éste de mí? Las academias, los tronos, los honores, las glorias, todo el reino convencional de los adultos, políticos, escritores, intelectuales, hombres públicos, no es sino una defensa improvisada y antigua contra el veredicto de los jóvenes. Ay del político a quien apedrean los chicos. Ay del escritor o académico a quien no leen los jóvenes (y las “jóvenas” de Carmen Romero). Ay del creador o legislador que no es todavía, que no es ya el joven incendiario que fue, el adolescente rimbaudiano dispuesto a cambiar el mundo, cambiar la vida. Ya César, en Roma, se guardaba de “los jóvenes pálidos que saben latín”. Los jóvenes no son la ruta del bakalao. Los jóvenes son hoy la Universidad en pie de guerra”.

Publicado el 19 de noviembre de 1993 y recogido en nuestro libro ‘El tiempo reversible’. Puedes adquirirlo en la siguiente dirección:

 

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