Nadar en aguas frías

Lord Byron, ese verso suelto de la poesía inglesa, heredó el amor por el agua y la natación del pueblo griego, pasiones que ya habían hecho suyas, muchos siglos antes, los romanos. Llegaron a tener hasta ochocientos baños públicos, algunos con capacidad para mil personas.  Lo que más me cautiva de este inglés, aparte de…