Entradas del blog

El yin y el yang

Cuando Ursula K. Le Guin era joven, o quizá todavía una niña, veía a su padre leyendo un libro encuadernado en piel amarilla con caracteres chinos. Era el Tao Te Ching. El padre de Ursula tomaba notas de este libro milenario y misterioso. «¿Qué haces?», le preguntó un día a su padre. Y este respondió:…

La vida lenta

Por aquí, cuando caen tres gotas, nos deprimimos. Nos da un vuelco el corazón. Nos escondemos si vemos que el cielo amanece con un gris berlinés suicida. Escondemos las cuchillas. Los cuchillos. El botiquín con los barbitúricos. Las sogas. Aquí no hacemos poesía con la nostalgia, ni con la monotonía machadiana de lluvia en los…

Tomar el sol

Lo mejor que se me da en esta vida es tomar el sol. Me preocupa que un día se apague y no podamos luego secar la ropa. Somos dos gatos en casa pero el bombo de la colada siempre está lleno. Para que el sol siga saliendo otra vez mañana le hago mis libaciones, con…

Mariposas en el estómago

Las mariposas de mi estómago aún no se han extinguido por el calentamiento global. Lo sé porque el otro día vi a Scarlett Johansson en Lost in translation y me subió una corriente bioquímica por el esófago que a punto estuvo de machacarme el corazón, si acaso me queda ya algo de eso. ¡Qué manera de…

Mi media naranja

Feng Shui guarda los posos del café que se toma cada mañana. Los vacía en un tarrito de los que nos dan cuando compramos comida china. A Feng Shui le pirra el Siu Mai. Por la tarde, cuando se ducha, se frota la piel con los posos. Dice que reduce la celulitis. Llevo con Feng…

Amor platónico

Mi amor platónico era del pueblo. Vivía a tiro de piedra de mi casa. Se ve que no era muy ambicioso. Si la cosa iba de empezar idealizando un amor, lo más sensato era tenerlo cerca por si, en un descuido, podía materializarlo, podía volverlo de carne y hueso. A vivir, creo, se aprende tocando.…

Con todo por decir

Hay bellezas de las que no te repones. Cierras los ojos. Pasan los años. Y están ahí bombeándote la sangre. Devolviéndote a la vida. Los días blancos en que el amor es simple. Una chica anudando tu cuello con sus brazos. Piel recién estrenada. Limpia. Con todo por decir. Es verano pero ya no lo…

Arrojados a la vida

Llegas y el mundo ya está interpretado. Abres los ojos y tienes asignado hasta tu nombre. Reza para que sea uno básico, de fosa común, del tipo Juan, José o Maripepa,  y no uno de esos radioactivos, uno de esos que tienes que estar recortando para que suene medio bien cuando aparezca la mujer de…

Perrito caliente

Cuando de pequeño me dijeron que un día había que morir, esa noche no pude terminarme el perrito caliente con salsa tártara. Luego he ido interiorizando la noticia poco a poco a base de largos sorbos de whisky mezclados con abundantes dosis de clozapina. El día que te dicen una cosa así, sientes cómo tu…